Reflexiones sobre coleccionismo e inversión numismática

Reflexiones sobre coleccionismo e inversión numismática

Reflexiones sobre coleccionismo e inversión numismática 500 375 admin

Juan José Lavín, socio fundador de AENP, con más de 35 años de experiencia en el comercio numismático, ofreció el pasado 8 de mayo una interesante conferencia en Segovia sobre coleccionismo, en la que desgranó consejos muy útiles para quienes dan sus primeros pasos en la materia. A continuación les ofrecemos un resumen de estas consideraciones.

Elección de la opción después de considerar las diferencias y coincidencias de las dos modalidades. Opciones.

Antes de valorar las diferencias entre colección e inversión en monedas podemos considerar que cuando decidimos hacer una colección hemos de invertir en ella tiempo y dinero. Por tanto no está de más hacer un análisis previo de qué es lo que nos gusta, y si además nos aporta en un futuro una ganancia, pues mejor.

En otro tipo de colecciones no es tan evidente la posibilidad de que sea considerada a medio o largo plazo una inversión crematística, pero en el tema numismático, por el hecho de que muchas piezas están hechas de metales nobles, en diferentes leyes, puede aportarnos un fondo que no debemos desdeñar.

En general, las monedas son obras de arte que poseen por detrás de su presencia un gran trabajo tanto de diseño, como de valor histórico.

Pongamos como ejemplo el caso de una persona que colecciona euros de diferentes países, y de diferentes años. Es una colección interesante, puesto que las imágenes de las piezas y el momento histórico merecen el esfuerzo. Sin embargo la cantidad de piezas que hay de cada tipo, al ser monedas de curso legal hacen que su valor a medio plazo no esté garantizado más allá del valor facial que poseen.

Es una opción coleccionarlas, por supuesto, pero pongamos otro ejemplo.

Vamos a buscar piezas del mundo del año en que se declaró la primera guerra mundial, 1914. Seguro que buscar unidades de todos los países de esa fecha, o de los años de la guerra mundial es más complejo, pero al ser piezas que ya no circulan, de cada país, hay menos unidades, y como ya sabemos en otros campos, la oferta y la demanda hacen que su valor sea mayor.

Si además decidimos que las piezas que queremos coleccionar sean de plata, por ejemplo, restringimos aún más el campo de colección, con lo que las piezas que vayamos encontrando tendrán más posibilidades de ser únicas, o al menos, escasas. Sólo por eso su valor se mantiene, o incluso se incrementa.

Metodología y sistema de compra

Antes de comenzar a comprar piezas se debe conocer la época histórica en la que se han fabricado las monedas.

Deberíamos hacer una lectura lenta y atenta de los hechos históricos en los que las monedas que van a ser objeto de nuestra colección han sido ideadas y fabricadas. En muchas ocasiones los motivos para acuñar moneda en una zona u otra se deben a condicionamientos políticos de conveniencia, de territorio, de idioma, de disponibilidad de materias primas, de medios de fabricación.

De esta forma conoceremos con profundidad el tipo de pieza que va a ser nuestro objetivo y eso nos permitirá saber distinguir aquella pieza que merece la pena de aquella que no. Pongamos el caso de piezas de las que, por circunstancias políticas como la brevedad de un reinado, o una epidemia, se han acuñado pocas unidades. Si sabemos eso, y encontramos la moneda buscada, estaremos alerta para discernir si es auténtica o no, o si debemos pedir ayuda a un experto.

Además, al conocer su entorno histórico y geográfico, estamos en condiciones de consultar catálogos específicos de clasificación que nos ayudarán a centrar con mucha más exactitud las variantes que nos interesa adquirir, y que pueden dar valor a la colección completa.

Esto es otra cosa que debemos tener en cuenta. En ocasiones una moneda no tiene un valor extraordinario, y sin embargo, si pertenece a un lote con todas las variantes de esa moneda, su valor aumenta, por lo que es conveniente seguir los pasos descritos hasta ahora.

¿Qué tipo de Bibliografía podemos consultar? En función de si coleccionamos pieza nacional, o extranjera, moneda antigua, medieval, griega, romana, o lo que nos haya llamado más la atención, optaremos por la bibliografía más adecuada.

En general, todos hemos oído hablar del World Coins. Y son recomendables los libros de Calicó, Cayón, Vico, en sus diferentes ediciones según las monedas que queramos clasificar.

Invertir en una buena bibliografía es un paso importante para cuidar el buen crecimiento de nuestra colección. Para elegirla no está de más acudir a un profesional numismático que nos ayudará a centrar nuestro objetivo de colección, y nos asesorará en nuestra adquisición de libros sobre la materia.

Almacenamiento y seguridad de los lotes

Una vez decidida la orientación de nuestra colección hemos de velar por la conservación de las piezas que vayamos adquiriendo. Tengamos en cuenta que una de las características que aportan valor a las monedas es su grado de conservación, por lo que la pieza que llega a nuestras manos ha de conservar al menos la apariencia con la que nosotros la hemos adquirido.

Hay variantes para cada pieza. Desde álbumes con bolsas individuales para cada moneda, pasando por cajas donde guardar piezas encartonadas, bandejas horizontales forradas de fieltro, llegando hasta los monetarios, que en algunas ocasiones son verdaderas obras de arte en sí mismos.

El hecho de conservar las monedas en un estado óptimo hará que el ritmo de revalorización de nuestra colección siga un curso lógico, y no se pierda por una oxidación no deseada, o porque al disfrutar de nuestra colección se nos ha caído una pieza y ahora tiene una melladura en el canto.

Otra cuestión importante que hemos de tener en cuenta es la limpieza de las piezas. Es algo delicado manipular ciertas piezas con productos de diferentes naturalezas. Antes de llevar a cabo cualquier manipulación de ese tipo se recomienda consultar con un experto, puesto que un tratamiento inadecuado puede destruir una moneda sin solución.

A medida que vamos acumulando piezas, de más o menos valor, hemos de tener en cuenta el valor estimado de lo que poseemos. Tal vez nos resulte de interés hacer una tasación de nuestra colección, para decidir si la aseguramos, o no.

Consejos para la venta de nuestra colección

Ante la tesitura de deshacernos de una colección existen diferentes modalidades, pero en mi opinión todas pasan por el consejo del experto.

Una venta la puede llevar a cabo un particular, en una tienda de numismática, o en la plaza, o en internet. Hoy día las diferentes formas de venta están al alcance de todos. No obstante, una forma interesante de revalorizar la colección puede ser incluirla en una subasta. La probabilidad de vender ciertas piezas a precios mejores que los se pagaron al adquirir la pieza para la colección no es desdeñable.

Algo que siempre recomendamos es que se acuda a profesionales acreditados, con licencia fiscal, para tener una garantía de que ante cualquier contratiempo podamos exigir una respuesta acorde con los problemas que hayan podido surgir.

Juan José Lavín

Numismática Lavín

(www.numismaticalavin.com )

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