Importante colección de moneda española en Ars Classica

Importante colección de moneda española en Ars Classica

Importante colección de moneda española en Ars Classica 500 248 admin

Importante colección de moneda española en Ars Classica El próximo 19 de mayo la veterana firma suiza sacará a subasta en Zurich un exclusivo conjunto de piezas españolas. Casi doscientos cincuenta lotes que, desde finales del siglo XV hasta finales del XIX, recoge algunas de las monedas más selectas de la historia monetaria de España.

Como les avanzamos en pasadas ediciones de esta revista, la firma Numismatica Ars Classica nos depara para su próxima subasta la agradable sorpresa de sacar a remate una espectacular colección de moneda española, principalmente moderna y contemporánea. La puja en sala tendrá lugar en la sede habitual, el Hotel Baur au Lac de Zurich, el próximo 19 de mayo a partir de las 10 de la mañana. Los interesados podrán examinar los lotes en la sede londinense de la firma hasta el 2 de mayo, y los días previos al remate, ya en Zurich.

El catálogo de esta sección comienza con un castellano de Enrique IV (lote nº 3001), de la ceca de Sevilla, con un precio estimado de 1750 francos suizos, al que siguen un pacífico y un cuarto de pacífico emitidos por Renato de Anjou en Barcelona, con estimaciones de 5000 y 1500 francos, respectivamente. Las tres forman el trío que compone la representación de moneda bajo-medieval, escasa pero de gran calidad y rareza.

De allí saltamos a las emisiones de Juana y Carlos, puesto que no se oferta ninguna pieza de los Reyes Católicos. Con los nº 3004 y 3005 saldrán a subasta dos ejemplares de doble principado de la ceca de Barcelona. El primero de ellos, del año 1521, es considerado de la más alta rareza, y en excelente grado de conservación, de ahí que su estimación de precio se sitúe en 50000 francos. El segundo, del año 1532, pieza única, se prevé que alcance los 30000 francos.

Con Felipe II empezamos a encontrar notables piezas en plata, que se suman a la representación mayoritaria de piezas áureas. De estas últimas, Felipe III nos ofrece ejemplos como los rarísimos dos escudos de la ceca de Mallorca (lote nº 3018), con una estimación de 18000 francos, o los exquisitos cuatro escudos de Segovia, de 1607 (lote nº 3019), valorados en 20000 francos.

También proceden del Real Ingenio dos ejemplares espectaculares batidos por orden de Felipe IV: el lote nº 3022, ocho escudos del año 1637/6, con una estimación de 60000 francos, y el nº 3023, cuatro escudos de 1651, cuya valoración sube hasta los 100000 francos suizos.

Las piezas de Carlos II presentan unas estimaciones más moderadas, aunque no por eso dejan de tener interés y, sin duda, merecen atención los ejemplares tanto de plata como de oro; entre estos últimos, por ejemplo, podemos señalar la onza del año 1697 emitida en Barcelona (lote nº 3028), con 7500 francos de estimación.

Como era previsible, las onzas copan las emisiones de los primeros borbones y es difícil resaltar unos ejemplares sobre otros. Las estimaciones más altas las ostentan las piezas de Madrid 1719 (lote nº 3035: 15000 francos); Segovia 1723-21 (lote nº 3036: 12500), Madrid 1725 (lote nº 3038: 18000) o Méjico 1747 (lote nº 3054: 10000 francos).

Entre las joyas de la subasta hay que destacar los magníficos ejemplares de ocho y cuatro escudos acuñados en le modernizada ceca de Cuenca en 1725 (lotes nº 3037y 3057, respectivamente), espléndidas piezas de la más alta rareza y en excelentes estados de conservación. La estimación para la moneda de cuatro escudos es de 60000 francos y para la de ocho escudos, el doble, esto es, 120000.

De los ejemplares en plata, podemos destacar una pieza de cuatro reales acuñada en Sevilla en 1704 (lote nº 3066), muy rara, con una estimación de 5000 francos o los ocho reales columnarios de Méjico, año 1733 (lote nº 3065), en 4000.

Seguimos encontrando valiosas onzas durante el reinado de Fernando VI, como la nº 3068, de la ceca de Sevilla, año 1748, valorada en 18000 francos; la de Madrid de 1750 (lote nº 3072), en 15000 francos, y, con la misma estimación, la de Guatemala de 17575 (lote nº 3088).

Muy notable es la muestra de ejemplares áureos de Carlos III por lo que, de nuevo, resulta muy difícil realizar una selección. Sin duda hay que señalar la onza nº 3110, acuñada en Sevilla en 1762, que tiene una valoración en catálogo de 30000 francos, y también las emitidas en Méjico en 1765 (lote nº 3117) o en Nuevo Reino en 1769 (lote nº 3128), cada una de ellas valorada en 15000 francos.

La representación de monedas de Carlos IV, con ser interesante y de calidad, no presenta los altos precios y grados de rareza de sus predecesores, por lo que pasamos a comentar los ejemplares acuñados durante el reinado de José I Bonaparte, del que destacan un trío de piezas de 320 reales (lotes 3190-3192), de la ceca de Madrid, cuyas estimaciones de precio oscilan entre los 10000 y los 12500 francos.

Con Fernando VII vuelven a tomar protagonismo las onzas, y lo hacen con ejemplares tan valiosos como el acuñado en Guadalajara (Méjico) en 1813 (lote nº 3205), cuya valoración en catálogo se fija en 50000 francos. También de gran valor y rareza encontramos la acuñada en Guatemala en 1811 (lote nº 3203), con un precio estimado de 18000 francos, o la de Cataluña en 1714 (lote nº 3208), en 17500.

De Isabel II saldrán a la puja únicamente tres ejemplares de cien reales, estimados en 300 francos cada uno, pero de ahí pasamos a las emisiones del Gobierno Provisional que se originó tras “La Gloriosa”, con el que termina esta colección de moneda española, y que nos frece dos auténticas joyas. La primera es una pieza de 100 pesetas acuñada en 1870 (lote nº 3243), perteneciente a una emisión de la que se acuñaron una docena de ejemplares, por lo que se considera una de las grandes rarezas de la numismática española. Además al contrario de lo que sucede en las otras denominaciones en las cuales la personificación de España se representa recostada apoyada sobre los pirineos, en un tipo que se inspiró en las representaciones de las provincias adoptadas en las emisiones del emperador Adriano, en este caso Hispania aparece de pie. El valor estimado de esta moneda es de 175000 francos suizos, o, lo que es lo mismo, más de 145000 euros.

Y termina esta espectacular colección por todo lo alto con un ejemplar de 25 pesetas acuñadas por Amadeo I en Madrid en 1871 (lote nº 3244). Este fue el mayor de los tres valores acuñados por este efímero rey importado a España desde la casa de Saboya. La emisión se limitó a 25 ejemplares, de donde se deduce su extremada rareza, a lo que hay que añadir que, pese a que el decreto ministerial que autorizó la emisión de estas monedas especificó que no llevarían leyenda en el canto, en el ejemplar ofertado puede leerse JUSTICIA Y LIBERTAD, tal y como sucede en otras piezas de autenticidad confirmada. El precio estimado de esta excepcional pieza es de 100000 francos.

Por último, hay que señalar que junto a estas grandes monedas que les hemos comentado, cuya rareza y estado de conservación las hacen merecedoras de unos precios al alcance de muy pocos bolsillos, el catálogo nos ofrece también ejemplares por menos de cincuenta francos, también muy atractivos por sus excelentes grados de conservación. Además, aunque las descripciones de las monedas aparezcan en inglés, la firma Ars Classica ha tenido la deferencia de traducir los comentarios y estados de conservación de cada una de las piezas al castellano, para hacerlo así más asequible al coleccionista hispanoparlante.

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