Medallas de proclamación de Fernando VI

Medallas de proclamación de Fernando VI

Medallas de proclamación de Fernando VI 500 250 admin

La llegada al trono del tercer hijo de Felipe V en el verano de 1746 se conmemoró en Madrid con el grabado de tres medallas, encargadas a los grabadores Dassier, Casanova y Hernández Escudero. Las obras de los dos últimos se consideran las primeras medallas conmemorativas oficiales realizadas en España.

Las series de proclamación de los reyes de España se encuentran entre las más copiosas de nuestra medallística. Es sabido que en España no existe la ceremonia de coronación, sino de proclamación del rey, y este hecho ha quedado plasmado en el metal de la medalla desde Felipe II.

De toda esta amplia serie, que fue recopilada hace más de un siglo en la obra de Herrera, hoy nos hemos fijado en las medallas labradas en Madrid con ocasión de la llegada al trono de Fernando VI, el tercer hijo deFelipe V y Mª Luisa Gabriela de Saboya, puesto que en ellas encontramos las primeras medallas oficiales conmemorativas españolas.

Tras las prematuras muertes de sus hermanos mayores Luis (quien llegó a reinar unos meses con el título de Luis I en 1724) y Felipe Pedro (1719), Fernando pasa a ser Príncipe de Asturias y a ocupar el trono al fallecer su padre en julio de 1746.

Con la sucesión se plantea la necesidad de acuñar una medalla conmemorativa, pero Isidro Párraga, grabador que había trabajado para Felipe V, también ha fallecido y parece que en España no hay un sucesor digno de su arte. Por eso en un primer momento se requieren los servicios del ginebrino Jean Dassier, que cuenta con una enorme fama en las cortes europeas tras su formación con los grandes grabadores de la época de Luis XIV como Mauger o Rottier.

A partir de los dibujos que se le envían desde España, Dassier se pone a grabar su medalla en colaboración con su hijo Jacques Antoine, que quedaría plasmada en oro, plata y bronce, aunque se conocen pocos detalles sobre su elaboración.

Unos pocos días después de la muerte de Felipe V, se decide encargar las medallas que se repartirán durante la proclamación del rey al grabador Carlos Casanova, ordenando que la Casa de la Moneda de Madrid le de todas las facilidades para ello. Esta disposición ocasionó el malestar de Francisco Hernández Escudero, entonces grabador principal de la Casa de la Moneda, que se consideraba capacitado para realizar el encargo él mismo.

La polémica quedó zanjada con una Real Orden que resolvió que se labraran dos monedas: una de mayor tamaño de la que se ocuparía Carlos Casanova y otra menor, realizada por Hernández Escudero. Todo el proceso que culmina con la realización de estas piezas ha quedado recogido en la monografía de Villena (2004), con todo lujo de detalles y la documentación correspondiente.

La medalla de Hernández, conocida como “del Zodiaco” fue la primera en estar concluida (la que vemos es de la subasta de Vico, , lote nº 530). En total se acuñaron 601 ejemplares en plata y 206 en oro. En ella tenemos en anverso el retrato del rey y en reverso el sol, montado en una cuadriga a derecha sobre una franja en la que aparecen los signos del zodiaco Leo, Virgo y Libra. En la parte inferior del campo, un globo terráqueo muestra la silueta de la PenínsulaIbérica. La leyenda de reverso es REM HISPANAM – CAPESSENTE IX IUL M -– DCCXLVI. Este diseño está inspirado en otros anteriores, como los que se utilizaron ya para Luis XIV, por ejemplo para celebrar el nacimiento de su nieto.

Siguiendo la costumbre, esta medalla se repartió entre los miembros de la familia real, los altos cargos de la casa del rey, gobernadores, ministros, diplomáticos, y también a las cortes de Portugal y Nápoles.

Las medallas acuñadas por los Dassier y por Casanova son extraordinariamente similares en todos sus aspectos, salvo pequeños detalles, por lo que no cabe duda de que ambas tuvieron un mismo modelo.

En el anverso (Foto medalla Dassiers: Cayón) figura el retrato del rey a la derecha, con la leyenda, posiblemente tomado de dibujo realizado por el pintor de cámara Louis Michel van Loo. En el reverso encontramos una escena en la que el rey de pie a derecha recibe el homenajede cuatro matronas, que representan a los cuatro continentes (Europa, América, África y Asia). El monarca sostiene un timón en su mano derecha y a los pies de una de las matronas figura un conejo, emblema de España.

Sólo los detalles, además de la firma del grabador, permiten distinguir por el tipo las medallas de los Dassier de las de Casanova. El más evidente es que en la medalla de los ginebrinos, el rey aparecido vestido a la romana, con coraza, manto y espada, mientras que en la de Casanova va vestido con casaca y luce el collar del Toisón.

Ambas se acuñaron en oro, plata y bronce. De la medalla de los grabadores suizos no conocemos cuántas piezas se labraron en total, mientras que de la medalla de Casanova se batieron 120 ejemplares en oro y 500 en plata. Hoy en día se conservan ejemplares en las colecciones de la Real Academia de la Historia, el Museo del Prado, el Museo Arqueológico Nacional, Patrimonio Nacional o la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, entre otras.

Estas medallas marcan un punto de inflexión en la historia de la medallística española. Antes del siglo XVIII no existe en España una tradición de grabado de medalla y prácticamente todas las que hay son obra de artistas extranjeros. Con la llegada de los Borbones y la Ilustración, el modelo de las historias metálicas de otros países, especialmente la de Luis XIV, la medalla española empieza a germinar. Los primeros nombres de grabadores españoles que despuntan en esta primera mitad del siglo son los de Isidro Párraga y Francisco Hernández Escudero, aunque ambos fallecen prematuramente. Por suerte, pronto les sucederá el que es considerado el mejor grabador de medallas de la historia de España, Tomás Francisco Prieto. En este contexto es en el que hay que situar las emisiones de proclamación de Casanova y Hernández Escudero, que suponen el inicio de la medalla conmemorativa oficial en España.

Para terminar hay que puntualizar que en realidad ninguna de estas tres medallas celebra realmente la proclamación del rey en Madrid, que se celebró el 10 de agosto, sino su llegada al trono, que fue el 9 de julio, que es la fecha que figura en ellas. Nunca se llegó a acuñar una medalla de proclamación en Madrid como tal, por lo que estas tres emisiones ocupan ese lugar.

Para saber más:

ALMAGRO-GORBEA, M.; PÉREZ ALCORTA, Mª C., Y MONEO, T., 2005, Medallas españolas. Real Academia de la Historia. Catálogo del Gabinete de Antigüedades, Madrid.

CANO CUESTA, M., 2005, Catálogo de Medallas Españolas. Museo Nacional del Prado, Madrid.

HERRERA, A., 1884, Medallas de proclamación y juras de los Reyes de España, Madrid.

GIMENO, J., 2011, “La medalla española entre los siglosXVIII y XX: arte y artistas”, XIV Congreso Nacional de Numismática, Madrid, pp. 139-166.

RUIZ TRAPERO, M., (dir.), 2003, Catálogo de la colección de medallas españolas del Patrimonio Nacional. Vol. I. Carlos I-Fernando VII (1516-1833), Madrid.

VILLENA, E., 2004, El arte de la Medalla en la España ilustrada, [catálogo de exposición], Madrid.

VIVES, A, 1916, Medallas de la Casa de Borbón de D. Amadeo I y de la República Española, Madrid.

Isabel Rguez. Casanova

Dra. en Arqueología

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