Celebrada la subasta de Martí Hervera & Soler y Llach

Celebrada la subasta de Martí Hervera & Soler y Llach

Celebrada la subasta de Martí Hervera & Soler y Llach 416 400 admin

El remate en sala tuvo lugar ayer en Barcelona obteniendo un buen porcentaje de ventas e interesantes adjudicaciones. De todas ellas destaca esta prueba no adoptada para un billete de mil pesetas de 1937, rematada en 6.200 euros.

Ayer jueves quince de mayo tuvo lugar un nuevo remate en sala de las firmas barcelonesas Martí Hervera & Soler y Llach para el que se habían preparado más de mil lotes entre monedas antiguas, españolas, extranjeras, medallas y billetes españoles. En conjunto hay que destacar el buen porcentaje de ventas obtenido, que superó el setenta por ciento del total y que estuvo bastante igualado en todas las secciones. Y como es nuestra costumbre, a continuación les ofrecemos un repaso de las adjudicaciones más destacadas.

De la moneda hispánica, hay que resaltar los 1.000 euros de martillo alcanzados por este semis de la ceca de Basti (lote nº 21), muy raro y en muy buen estado de conservación, así como por el de la ceca de Iltirta que salía como lote nº 45, a partir de precios de salida de 900 y 800 euros, respectivamente.

En moneda romana se vieron algunas subidas destacables, alcanzando los precios más altos este denario de Claudio (lote nº 113) con la imagen de Némesis en el reverso, que pasó en la puja de 600 de salida a 1.100 de remate.

Y entre los grandes bronces este sestercio de Nerón (lote nº 116), con un reverso dedicado a la Annona, que subió desde 1.200 euros en catálogo hasta hacer caer el martillo en 1.725.

Otro apartado muy interesante fue el de las emisiones de los reinos cristianos medievales, del que destacaríamos los 2.400 euros en los que fue adjudicado este morabetino de Alfonso VIII de la ceca de Toledo (lote nº 228), subiendo desde un precio en catálogo de 1.800 euros.

En la amplia sección de monarquía española, una vez más, y como es habitual, los lotes que coparon las adjudicaciones más altas fueron las grandes piezas de oro. Si bien los ocho escudos de la ceca de Segovia de 1687/3, que salían como lote nº 283, no se vendieron, sí lo hicieron otras muchas monedas áureas que partían con un precio menor. Entre las que obtuvieron precios más altos tenemos la onza de Carlos III de la ceca de Madrid de 1772 (lote nº 424) que pasó en la puja de 3.200 a 4.000 euros de martillo.

O este otro ejemplar, ya de Carlos IV (lote nº 513), batido en Popayán en 1807 y rematado en 4.100 euros frente a los 3.500 de salida.

Avanzando en el tiempo y en el catálogo nos encontramos con estos cuatro pesos (lote nº 736) acuñados en Manila en 1882 para Alfonso XII, que subieron en la puja desde 2.000 euros de precio de catálogo a 2.800 de adjudicación.

También buen resultado para la rara serie de cinco monedas locales de Nules (lote nº 795), cuyo precio de inicio a la puja era de 1.950 euros, que se convirtieron finalmente en 2.300 de remate.

O para la peseta de Franco según la efigie de Benlliure del año 1946 (*19-48), que salía como lote 803 a partir de 1.500 euros y consiguió una adjudicación de 2.350 euros.

En cuanto a la moneda extranjera, que se presentaba como una de las apuestas fuertes de la subasta, hay que decir que aunque el porcentaje de ventas superó el 75% del total, no se adjudicaron muchos de los lotes que salían con mayor precio, como fue el caso del tael chino (lote nº 856). En cambio, el lote siguiente (lote nº 857), otra pieza china, en concreto un dólar de 1898, vivió una de las fuertes subidas de la subasta al pasar de solo 300 euros de catálogo a 1.900 de adjudicación. Y poco después otro dólar chino (lote nº 859), esta vez del año 1904, pasó de 200 euros de inicio a 1.800 de remate.

Por último hay que mencionar el éxito obtenido por la sección de notafilia, acorde con la calidad de los lotes que salían a subasta. El porcentaje de ventas de este apartado superó el 80%, por tanto por encima de la media de la subasta, y se vieron subidas en casi todos los lotes adjudicados. Sin duda la estrella de la sección fue esta prueba de anverso y reverso para el billete de 1.000 pesetas de la emisión del 18 de julio de 1937 (lote nº 1054), un ejemplar único, que salía a la puja a partir de 3.500 euros y que hizo caer el martillo en 6.200, convirtiéndose así en la mejor adjudicación de este remate.

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