La firma británica rematará en Londres el próximo 13 de noviembre un total de 150 lotes procedentes de la colección que el magnate norteamericano donó a la Hispanic Society. Desde la primera emisión en oro portuguesa hasta piezas de las colonias, el catálogo presenta una interesantísima oferta con monedas excepcionales, como este real de doña Beatriz.
La próxima semana, la colección de Archer M. Huntington volverá a ser protagonista en el mercado numismático europeo. A la subasta extraordinaria de Jesús Vico SA, que se celebrará en Madrid el miércoles 14 con monedas hispánicas antiguas, además de medievales y modernas españolas y algunas francesas, se habrá anticipado el remate en Londres de Morton & Eden, que sacará a la puja el martes 13 un interesante conjunto de moneda portuguesa y de sus colonias de la misma colección. Y es que los intereses numismáticos del magnate y mecenas norteamericano no se limitaron a España, sino que se extendieron a otros ámbitos, especialmente a aquellos que, de un modo u otro, tuvieron relación con nuestro país. El caso de Portugal no necesita explicación, por lo que el antiguo monetario de la Hispanic Society también poseía una completa muestra de emisiones lusas.
El catálogo que sacará a la puja la firma británica Morton & Eden, en colaboración con Sotheby’s, está formado por un total de 150 lotes, entre los cuales se encuentran diversos lotes de conjunto y algunas piezas de rareza extraordinaria.
El primero de los lotes nos ofrece la primera moneda de oro acuñada en Portugal, un morabitino, el equivalente a nuestro morabetino, emitido por Sancho I entre 1185 y 1211. Su estimación se sitúa entre 10.000 y 15.000 libras.
Fernando I el Hermoso es el responsable de la acuñación de dos de las joyas de la subasta.
La primera (lote nº 2) es una dobla de las denominadas de “pé terra”, inspiradas en los tipos franceses de Carlos V de Francia, que representan al rey de pie con corona y armadura, sosteniendo espada y escudo. La valoración inicial de esta moneda se sitúa ente 100.000 y 120.000 libras, aunque se ve ligeramente superada por la de su divisor,
la media dobla (lote nº 3), una emisión de la que sólo se conocen cinco ejemplares. Su precio podría fijarse entre 120 y 150.000 libras.
En los mismo grados de rareza, o aún mayores, podemos encontrar el real o tornés de doña Beatriz (lote nº 65), hija de Fernando I y reina de Castilla por su matrimonio con Juan I.
Esta rarísima emisión, de la que sólo se conservan cuatro monedas, fue acuñada en Santarem en 1384, durante la guerra que sostuvo el rey de Castilla contra Portugal para defender el derecho al trono de su esposa. Beatriz era la única hija de Fernando I y le correspondía, por tanto, heredar la corona. Sin embargo, su madre, Leonor, se autoproclamó regente, lo que dio origen a distintos enfrentamientos que se saldaron definitivamente con la imposición en el trono portugués de una nueva dinastía, la casa de Avís, en la persona de Juan I, medio tío de Beatriz. La moneda que sale ahora a subasta parte a la puja con una estimación de entre 80 y 100.000 libras.
Este espadim (lote nº 14) fue acuñado por Juan II
en el taller de Lisboa entre 1489 y 1495. Pieza en muy buen estado de conservación y de gran rareza, podría alcanzar un remate de entre 12.000 y 15.000 libras.
A Sebastián I le corresponde la acuñación de las monedas conocidas como “engenhosos”, así llamadas por ser las primeras acuñadas a máquina, en el “ingenio”, como entonces se denominaba.
A pesar del buen resultado obtenido, el proceso de fabricación se reveló muy caro y se abandonó. La pieza que vemos (lote nº 27), fue acuñada en Lisboa en 1566 y parte con una estimación de precio de ente 30.000 y 40.000 libras.
Enrique I de Portugal, apodado El Casto, fue el último soberano de la dinastía Avis. Fue nombrado rey siendo cardenal, lo que le impidió casarse y asegurar la descendencia.
En su breve reinado de sólo dos años, de 1578 a 1580, acuñó monedas como esta pieza de 500 reales (lote nº 30), cuya estimación de precio se sitúa entre 15 y 20.000 libras.
A su muerte, se desato la crisis sucesoria en el trono portugués que terminó con la incorporación al trono español bajo la soberanía de Felipe III, II para los lusos. De este periodo, el catálogo de la subasta nos ofrece ejemplares tan interesantes como estos cuatro cruzados (lote nº 31),
de gran rareza, valorados de inicio entre 15.000 y 20.000 libras.
De la más alta rareza es calificado este cruzado (lote nº 32),
también de Felipe III, ya que pertenece a una emisión conocida por sólo tres ejemplares, siendo este de la Hispanic el que presenta una mejor conservación. De ahí que su cotización se eleve a entre 25.000 y 35.000 libras.
Tras las monedas de oro portuguesas, el catálogo presenta un pequeño capítulo de piezas en el mismo metal acuñadas en Goa y en Mozambique, para pasar a continuación a las emisiones en plata y cobre.
De esta segunda sección, además de la interesantísima pieza de doña Beatriz, no podemos dejar de mencionar el tornés de Dinis I (lote nº 57),
pieza también de enorme rareza, cuyo precio podría situarse entre 8.000 y 10.000 libras.
Son abundantes en este apartado los lotes de conjunto, y es posible encontrar, además, ejemplares con una evidente relación con España, como algunas monedas acuñadas en territorio español, como la barbuda de Fernando I acuñada en Zamora (lote nº 62),
las piezas de Felipe III y Felipe IV (lotes nº 84-88), o los resellos sobre ejemplares de Carlos IV y Fernando VII (lotes nº 114-115).
La oferta se completa con emisiones de Angola, Azores, Brasil, India y Mozambique, quizás más ajenas al coleccionista español, pero no exentas de interés. Aunque para muchos la gran noticia de esta subasta es el avance que hace Morton & Eden de que en marzo de 2013 sacará a la puja en Londres la parte de moneda colonial española de la colección Huntington, un remate al que estaremos muy atentos.