Remate de José A. Herrero en Madrid

Remate de José A. Herrero en Madrid

Remate de José A. Herrero en Madrid 500 244 admin

Moneda antigua y española obtienen los mejores resultados de la última subasta en sala de este año de la firma madrileña, que tuvo lugar el pasado jueves 12 de diciembre y se saldó con un buen porcentaje de ventas tras pujas muy animadas.

Los salones del Hotel Convención de Madrid acogieron el pasado jueves la animada subasta en sala de José A. Herrero, la última del año en la capital, que congregó a un gran número de comerciantes y coleccionistas. En la oferta de más de mil cien lotes tenían un gran peso tanto la moneda antigua, especialmente la hispánica y la romana, como la moneda española, y estos son dos de los capítulos de la numismática que cuentan con más afición en nuestro país, a lo que se une la garantía que aporta una firma veterana como Herrero.

Así, el remate se inició con pleno de público con la moneda hispánica y las animadas pujas consiguieron algunas adjudicaciones muy por encima de los precios de salida. Por ejemplo, este dupondio acuñad por Augusto en la ceca de Ebora (lote nº 57), raro y en muy buen estado de conservación, pasó de 700 euros en catálogo a 1100 de remate.

Este raro semis de Iltirta (lote nº 83), en muy buen estado de conservación, subió tras continuas subidas de cartón, desde 900 euros iniciales a 1700 de remate.

Aunque la subida más notable de esta sección fue sin duda la de este magnífico ejemplar de bronce de Kese (lote nº 96), en excelente estado de conservación, que subió desde 450 euros de salida a nada menos que 2400.

También con las emisiones del imperio romano se vieron subidas interesantes en cada uno de los tres metales. Por supuesto, los áureos fueron los que se llevaron los remates más altos, encabezados por los 8000 euros que realizó este de Filipo II (lote nº 435), aún como César, retratado como Príncipe de la Juventud, pieza muy rara y en excelente estado de conservación.

En 3000 euros se adjudicó este otro áureo emitido por Trajano (lote nº 330), perteneciente a las emisiones que el emperador dedicó a su antecesor, Nerva, divinizado, cuyo retrato aparece en el reverso de la moneda acompañado del de Trajano padre.

En cuanto a la plata, este denario de Nerón (lote nº 245) acuñado para homenajear al divino Claudio, pieza muy rara y en muy buen estado de conservación, subió en la puja de 1500 euros en catálogo a 2300 de martillo.

Una parte muy importante de la oferta de este periodo eran los grandes bronces, que, aunque no obtuvieron unos resultados tan buenos como se esperaba, sí lograron adjudicaciones muy destacables. Por ejemplo, este sestercio de Nerón (lote nº 260) con el tipo de Decvrsio, subió desde 2500 iniciales a 3400 euros de adjudicación.

Este bonito sestercio de Marco Aurelio (lote nº 389), con la personificación de Hilaritas en el reverso, en excelente estado de conservación, fue el protagonista de otra de las subidas de la subasta al partir de solo 500 euros y conseguir un precio de martillo de 3800.

Avanzamos hasta las emisiones andalusíes para fijarnos en el remate del dinar almorávide de Denia (lote nº 488) de Yusuf ibn Tasfin, que alcanzó los 3000 euros de adjudicación frente a sus 2000 de catálogo.

Las emisiones de los reinos cristianos medievales albergaban algunas de las joyas de la subasta, como el timbre de oro de Juan I (lote nº 497) que, lamentablemente, no se adjudicó. Sí lo hizo, en cambio, el ducado de Juan II de Zaragoza (lote nº 499), en 7800 euros.

Más importante fue la subida del óbolo de Alfonso VII de León (lote nº 502),pieza considerada inédita, cuya puja mínima se había fijado en 1750 euros, y consiguió alcanzar los 2100 de remate.

A medida que se avanzaba en la subasta, las grandes piezas de oro y plata iban acaparando los remates más altos. Así, la onza de Sevilla de 1729 (lote nº 709), sin ensayador, escasa y en muy buen estado de conservación, se adjudicó en 1800 euros frente a los 1200 de catálogo.

Hasta los 2500 euros subió el ejemplar de ocho reales de Madrid de 1813 (lote nº 872) con el retrato de Fernando VII del tipo cara de loco, que conservaba restos de brillo original y un estado de conservación cercano a sin circular.

Ya del sistema de la peseta, este ejemplar de 1894, con la efigie infantil de Alfonso XIII (lote nº 934), en calidad sin circular, se remató en 1950 euros, cuando su precio en catálogo era de 1500.

El resto de la subasta continuó con buen porcentaje de ventas, si bien no hubo subidas especialmente llamativas ni se repitió la animación de los primeros capítulos, aunque continuó el buen ambiente en la sala, de modo que el resultado general fue bueno.

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